La Casa De Las Flores: Una joya contemporánea

La tragicomedia de Netflix que rompió hasta con los parámetros de Verónica Castro.

La Casa De Las Flores 2 samirasoledad.com

La Casa de las Flores llegó hace muy poquito a Netflix, pero antes rompió con los propios parámetros de Verónica Castro. En una entrevista con Javier Poza la icónica actriz contó lo preocupada que estaba por las escenas que tenía su personaje fumando marihuana. Para ella, eso era algo totalmente nuevo y su mayor temor eran las críticas de los millennials al respecto. Incluso llegó a consultarlo con sus hijxs, pero Michel y Cristian le dieron más que el visto bueno a dichas escenas. Para Verónica también era un desafío grabar una serie para la cual, confesó, tuvo que remodelar un poco su intensidad al interpretar a Virginia de la Mora. De hecho, el formato de la serie, la cual sale por streaming y se puede ver completa en un día (así lo hice, la vi toda de un tirón), también representaba una novedad para Castro por el hecho de tener una brecha tan corta entre la salida de la serie y las devoluciones por parte del público. Pero debo decir que Verónica Castro no tiene nada de qué preocuparse, Virginia de la Mora es un personaje excelente con los matices, la intensidad, fuerza y evolución necesaria para dejar a todxs más que satisfechxs con su genialidad.

Hablemos de la serie: La Casa De Las Flores está compuesta por 13 episodios de media hora, cada uno de lleva el título de una flor y la aclaración de su simbolismo:

  1. NARCISO, (Símb. mentira)
  2. CRISANTEMO, (Símb. dolor)
  3. LIRIO, (Símb. libertad)
  4. PETUNIA, (Símb. resentimiento)
  5. DALIA, (Símb. gratitud)
  6. MAGNOLIA, (Símb. dignidad)
  7. PEONÍA, (Símb. vergüenza)
  8. BROMELIA, (Símb. resiliencia)
  9. TULIPÁN, (Símb. esperanza)
  10. TUSSILAGO, (Símb. preocupación)
  11. ORQUÍDEA, (Símb. lujuria)
  12. ERÍSSIMO, (Símb. adversidad)
  13. AMAPOLA, (Símb. resurrección)

Podés no saber nada de flores y sus simbolismos pero de buenas a primeras esos títulos plantan una semilla suspicaz semilla de curiosidad.

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No vayan a pensar que La Casa De Las Flores son solo pimpollos y adornos para fiestas de quince con Verónica Castro detrás del mostrador fumando marihuana, para nada. La familia De La Mora y su entorno tienen historias muy ricas con diferentes tonalidades y temáticas. Tanto lxs hermanxs, Paulina (Cecilia Suárez), Elena (Aislinn Derbez) y Julian (Dario Yazbek Bernal), como Ernesto (Arturo Ríos), el padre, tienen sus complejas historias individuales. Como así también lxs otrxs personajes de la comunidad donde viven. Nadie termina de la misma manera que comenzó, y fundamentalmente todxs aprenden que sus actos, secretos y deseos tienen consecuencias que muchas veces escapan a su control.

Pero eso no es todo, La Casa De Las Flores también pone sobre el tapete temas como la homo y bisexualidad, el cambio de sexo y la transexualidad. Por supuesto si se trata de una familia también están las infidelidades y traiciones, sin embargo en materia de series esto ya lo hemos visto y estamos acostumbrados. En cambio con la sexualidad y la identidad de género es otra cosa. Puede que a veces de un poquito de miedo ver cómo lo tratan en una serie (o película) porque muchas veces se refuerzan estereotipos negativos. No obstante, La Casa De Las Flores trata esos temas de una manera más acorde a la sociedad actual, donde no son completamente tabú como hace años atrás. Asimismo, lxs personajes que se han visto involucradxs en dichas cuestiones reconocen sus prejuicios o miedos y evolucionan al respecto.

La serie dirigida por Manolo Caro es una auténtica joya contemporánea que todxs deberían ver y disfrutar. Cada unx de lxs protagonistas tiene su propia historia y cada una vale. Por eso no hay un solo conflicto sino varios y no necesariamente hay que esperar hasta el final de las serie para ver las resoluciones. Cada unx de lxs involucradxs va cambiando de acuerdo al desarrollo de la historia, mas no de una manera abrupta. Lo hacen con ciertos intervalos, como así también con una continuidad acorde a lo que van viviendo.

Así que vean La Casa De Las Flores, no se van a arrepentir. Y probablemente terminen cantando alguna de las canciones que aparecen en ella.

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